Inversión retrocede 6.9% durante mayo

La inversión productiva del país registró una caída de 6.9 por ciento anual durante mayo, lo que representó su mayor contracción desde septiembre de 2013, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Además de acumular cuatro meses consecutivos en terreno negativo, la debilidad del gasto productivo también significó el peor mayo para el indicador desde 2009, año en el que la crisis mundial impactó a la economía mexicana.

A su vez, la variación anual acumulada reflejó que, en lo que va del año, la inversión ha disminuido en 3.2 por ciento, cifra inferior a los arranques sexenales de las administraciones de Enrique Peña Nieto (1.6 por ciento) y Felipe Calderón (4.3 por ciento).

Para analistas de Grupo Financiero Banorte, hay diversos factores que han afectado a la inversión, entre ellos una elevada incertidumbre y la atonía de la confianza empresarial.

“Ante este panorama, consideramos favorable el anuncio de la Secretaría de Hacienda de acelerar el gasto en infraestructura, no obstante, cabe recordar que la edificación ya fue impactada, lo cual creemos está explicado en buena parte por la suspensión de obras en la CDMX, situación que contribuyó a nuestra revisión a la baja del PIB a 0.8 por ciento para este año”, puntualizaron.

Para Juan Carlos Alderete, economista senior de Grupo Financiero Banorte, las condiciones para la inversión permanecerán débiles, debido a menores expectativas de crecimiento económico, mayores costos de financiamiento locales y a la ola de incertidumbre global derivada de la ‘guerra comercial’ entre Estados Unidos y China.

“A esto hay que agregarle la baja confianza para invertir que han venido mostrando los empresarios del país, por lo que nuestro estimado de inversión para el 2019 es de una contracción de 2.9 por ciento, con un sesgo a la baja. Consideramos que la inversión será el eslabón más débil para el crecimiento del PIB este año”, dijo.

De acuerdo con el órgano estadístico, la caída de la Inversión Fija Bruta (IFB) se derivó de una contracción en los dos grandes rubros del gasto productivo del país, la construcción y la maquinaria y equipo.

Por una parte, la construcción reportó un retroceso anual de 8.3 por ciento, lo que representó la mayor caída para este sector desde julio de 2013.

El reporte mensual reveló que la construcción residencial cayó 7.9 por ciento a tasa anual, mientras que la no residencial (obras petroleras y telecomunicaciones) disminuyó en 8.8 por ciento.

A su vez, la inversión en maquinaria y equipo acumuló su séptima caída consecutiva, al reflejar una contracción de 5 por ciento en comparación del mismo mes del año anterior.

De manera particular, se pudo observar una variación negativa de 5.9 por ciento anual en la adquisición de maquinaria y equipo de origen nacional, mientras que la de origen importado presentó un retroceso de 4.5 por ciento.

José Antonio Hernández, gerente del Centro de Estudios Económicos de la Construcción (CEESCO), indicó que si el gasto público en infraestructura se ejerce adecuada y oportunamente en el segundo semestre, la construcción podría crecer de 2 a 2.5 por ciento en el periodo, lo que detonaría la creación de empleos formales en el sector, beneficiando principalmente a las pequeñas y medianas constructoras.

En la variación mensual, la inversión sufrió una disminución de 2.7 por ciento, derivado de un menor gasto productivo en construcción (5.5 por ciento) y en maquinaria y equipo (0.3 por ciento).

El Indicador de la Inversión Fija Bruta (IFB) proporciona información sobre el comportamiento mensual de la inversión fija, integrada por los bienes utilizados en el proceso productivo durante más de un año y que están sujetos a derechos de propiedad.

Este indicador permite observar como una gran parte del valor agregado bruto en la economía se invierte en lugar de ser consumida. (El Financiero)

CN/AM

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