Ladino y Taimado… Las Cosas de la Política

A Andrés Manuel se le puede definir de muchas formas y todas encajaran a la perfección, el adjetivo que le pongan lo viste y lo desnuda, tal cual es su carácter, su hablar, su actuar y sobretodo su estado emocional, es sujeto de estudio desde la óptica política hasta la sicológica, desde lo social hasta lo demencial, es el todo y el todo es él (la soberbia que lo hace ignorante de su entorno es la marca propia de su ser) y así se asume, es totalitario, falsario y dictatorial.

El Peje (tal vez ya no le guste el mote), pero él mismo lo promovió al decir que es «Peje, pero no lagarto», ha armado un esquema de gobierno virtual y de encuestas, como fuente alterna en la toma de decisiones, la mezcla de rencores y temores personales son su esquema primario en las razones de SU GOBIERNO, sí, así con mayúsculas por qué el Estado es él, aunque hasta el momento podemos decir que es un «gobierno fallido» y los números económicos lo reafirman, claro que para amlo (con minúsculas) las cosas van «requetebien».

El Sr. López es fajador, bravucón y pendenciero y para ello utiliza la escenografía de las mañaneras, escenario que al más puro estilo de dictador bananero se convierte en una corte inquisidora donde él es juez y parte, señala, juzga, sentencia y ejecuta (políticamente) la pena impuesta a su arbitrio, pelea y confronta con quien se le ponga en frente o se oponga a sus conceptos morales, políticos y cuasi mesiánicos.

Su sueño de pasar a la historia le trae pescadillas, pues al parecer no ha cuadrado como quiere ser recordado, si como impulsor de un cambio, como mártir o víctima, solo por adelantar algunos escenarios que él prevé, eso lo tiene ocupado, el rencor a su pasado reciente lo hace «mandar al carajo» las instituciones e inclusive con aplicarle la eutanasia al partido que el creo o fundó sobre las cenizas de los partidos que le dieron cobijo inicialmente (incluyendo al propio PRI) y al final de cuentas traicionó.

El amlometro es su parámetro en la toma de decisiones y acciones y las loas de sus «apóstoles» lo hacen alimentar su ego a pesar de errores, para él no hay más culpables, corruptos, saqueadores, neoliberales e inmorales que sean  todos menos él.

La realidad atropella en el día a día a la llamada cuatroté, diariamente habrá un culpable a señalar, diario habrá algún «enemigo» al cual sentenciar, en su circo romano siempre habrá pulgar abajo para que sea el pueblo bueno el que a través de las redes, hashtags y ataques de bots hagan escarnio de quien osa hacerle frente o trata de hacerle ver sus equivocaciones, podemos enumerarlas a pesar de que  él le apuesta a la corta memoria del mexicano, pero están presente en el ánimo de los directamente afectados.

En estos últimos días hemos visto a un presidente solo en su soledad, en sus acciones (a pesar de buscar distractores y culpables) ha quedado evidenciado en muchas de sus mentiras, ha insultado, sigue de bravucón y hasta se ha pretendido victimizar, da muestras de bipolaridad política y personal y para no juzgar, sin ofender sólo hay que reconocer que amlo es….LADINO Y TAIMADO O ¿NO?

  1. Hay una pregunta muy oportuna, si se habla de honestidad y transparencia, sería bueno saber el gasto verdadero que la #4T y el propio López Obrador realizan en redes sociales, granjas de bots, encuestas, influencers y demás propagandistas, ese gasto está en la total OPACIDAD como mucho del dinero que maneja de manera discrecional.

Miguel Ángel Hernández Albarrán

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