De licitaciones y corrupción según AMLO

La administración del presidente López Obrador, ha adjudicado de manera directa 74.3% de los contratos registrados en Compranet, de manera “muy legal”. De 28 mil 458 contratos, solo en el 18.3% se utilizó la licitación pública y en el 7% la invitación restringida.

Ejemplo de estas adjudicaciones, son los contratos de los estudios para el Tren Maya por un total de 90.8 millones de pesos; la adquisición de 671 pipas para el abasto de gasolina por 1,765 millones de pesos o siete contratos de Pemex de “invitación restringida” por 44 mil millones de pesos.

Este patrón se ha justificado en las cantaletas que ya conocemos, la emergencia nacional y sostener el ritmo de la nueva estrategia del Gobierno por acelerar la producción nacional.

Así, el presidente Andrés Manuel López Obrador, se mofa nuevamente de las licitaciones y los actos legales y anuncia que la construcción de la refinería de Dos Bocas, la nueva instalación para el procesamiento de combustibles del país, estará a cargo de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Energía, luego de declarar “desierta” la licitación para ello.

El señor argumenta que en esta decisión también jugaron un papel importante los presupuestos y tiempos de construcción presentados por las empresas que fueron invitadas a la licitación. «Una (tenía un presupuesto) de 10 mil millones de dólares; otra, 12 mil millones de dólares, les van a presentar toda la información, pero se pasaban de los 8 mil millones de dólares y también en el tiempo. Solo una se comprometía a terminar la refinería en 2023 y eso no nos da seguridad».

Además hace un par de meses comentó que se había optado por estas vías para evitar «un nuevo Odebrecht», ¡Vaya lección de ilegalidad!

No olvidemos que este proyecto forma parte de la ambiciosa estrategia que López ha propuesto para la empresa productiva del Estado con una sola meta: lograr la independencia energética de México.

Pero para variar con sus grandes decisiones y sus amplios conocimientos en economía, su anuncio repercutió en los mercados bursátiles que sufrieron un fuerte descalabro sumado a que el peso sufrió pérdidas luego de que se declaró desierta la licitación para la construcción de la refinería de Dos Bocas.

Aunque la moneda mexicana había recuperado algo de terreno frente al dólar, hubo un pico fuerte (19.26) en el momento en el que se anunció que Petróleos Mexicanos (Pemex) asumirá la construcción en Tabasco y que las empresas especializadas en refinerías ya no participarán.

Apostarle a una empresa que no rendirá pronto ni mucho, aunado a los palos de ciego que este gobierno se empeña en dar, está dejando caer la economía mexicana, cada vez más, en un pozo que no tiene fondo.

A propósito, ¿tiene madre López Obrador?

Aletia Molina
@AletiaMolina1

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