De las alegorías al berrinche… Las Cosas de la Política

Andrés Manuel López Obrador tuvo un fin de semana incómodo, se fue de gira a su natal Tabasco, rememoró lo que él llama «el inicio de su lucha», fiel a su estilo personal utilizó la simbología y la semiótica, aprovechó la naturaleza y su crueldad para mandar sus mensajes cifrados, a sus adversarios y malquerientes y hasta hizo «berrinche» y de paso volvió a presumir comida de manera desenfadada, asegurando que no comer totoposte en su tierra era sacrilegio.

Durante su recorrido del sábado subió a su cuenta personal de twitter 3 videos con alegorías con mensajes que pueden ser interpretados de muchas formas pero con destinatarios políticos y hasta empresariales (claro que son muchos los receptores), uno de ellos hablaba de lo cruel que es la naturaleza al comentar el vídeo en el cual un lagarto va tras la caza de lo que López Obrador describe como un joven jaguar (A veces es cruel el reino de la naturaleza, miren la desesperada e inútil huida de un joven jaguar que enfrentó a un lagarto en la laguna de Cobá, Quintana Roo).

¿Y la analogía semiotica es de que el lagarto (Peje) se come al Jaguar (Tigre)? ¿O sea ahora que ya se le está soltando el tigre ya se asume como lagarto que no Peje?, el mensaje puede ser dirigido al movimiento del 9 de marzo, al movimiento estudiantil de Puebla o a lo que José Narro declaró con un ¡YA BASTA! al referirse a los  movimientos generados en contra de la UNAM, claro que puede haber otras interpretaciones y destinatarios, el mensaje fue dado y el ejemplo bien manejado.

Un vídeo más fue en el que AMLO se refiere a los tres brazos del río Grijalva, ese sí de viva voz y con su imagen en el afluente, mensaje cargado de simbología y amenaza velada (pueden estar no de acuerdo) y aquí se puede tomar como un hecho la referencia a sus 3 brazos políticos ejecutores y controladores y estos son; el SAT, la UIF y la SFP, quienes han sido las encargadas de amedrentar, estigmatizar, señalar y amenazar a todo aquel que consideran opositor o renegado al inquilino de Palacio, claro esa misma triada es parte de la protección a «sus propios corruptos de la #4T», a la opacidad, el compadrazgo y el nepotismo.

Al subir un último vídeo se refiere a una granja de cocodrilos (o ¿serán lagartos?) ; «De un tiempo a la fecha han crecido las granjas de cocodrilo. Antes, en el porfiriato, se vendía la piel de lagarto en el extranjero o era usada en la talabartería para elaborar cinturones, carteras o zapatos. Estoy a favor de la conservación de la flora y la fauna nativa», esta interpretación se la dejamos al gusto, ya que muchos pueden terminar siendo simples accesorios o mera fauna Política nativa, ¿o no?

Y el momento incómodo llegó y el berrinche apareció, se incomodó, se alteró, perdió la compostura y vivió una realidad que cada vez más lo persigue y le empieza a cobrar facturas, fuera de los aplausos y las porras, los reclamos y los abucheos lo sacaron de sus casillas, un mitin se le convirtió en momentáneo motín, no aceptaron sus números y sus cuentas en relación a los apoyos y becas otorgadas en Tabasco, los abucheos eran más para un presidente municipal y al gobernador tabasqueño y Andrés Manuel perdió en control del discurso y su agenda, lo que lo hizo enojar y despotricar.

Los asistentes al mitin de la rebelión reclamaban que no habían llegado los apoyos completos, a lo que Andrés Manuel exclamó ya fuera de su tranquilidad y parsimonia acostumbrada, «Ah, ¿cómo que no?, ¿cómo qué no? La mentira es del demonio, es reaccionaria, conservadora; la verdad es revolucionaria. ¿Están recibiendo, repito, sus becas los que estudian preparatoria?» y volvió a escuchar el NO y se vio ya un rostro desencajado, agitado, intolerante y colérico, perdió hasta el tartamudeo distractor de las mañaneras cuando sisea mucho y no dice nada.

Este fin de semana e inicio de mes, fue incómodo, tal vez el cansancio, tal vez la presión política, de los movimientos que ya se dan, la crisis económica, la crisis de salud y la llegada del coronavirus, tal vez pierde control de la narrativa o la baja sustancial en su imagen (golpe al ego y la soberbia) podría ser hasta por malestar físico, lo que queda claro es que vimos a un AMLO fuera de sí y descontrolado lo que lo llevó…¡De las alegorías al berrinche!

  1. El verdadero Peje, el intolerante, ya demostró la crueldad de su naturaleza política y se está cebando en el (joven, inmaduro o inepto) Andrés Manuel López Obrador ¿O NO?

Miguel Ángel Hernández Albarrán

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