Análisis y Reflexiones: ¡Trampa Maestra!

Eso fue lo que hizo el gobierno de la Cuarta Transformación, con la invitación restringida a 4 empresas extranjeras, las que participaron en la licitación de la obra de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, según las versiones oficiales. Todo fue una trampa para que el mismo gobierno federal, violando los procedimientos de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público y la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, se quedara con la obra por administración directa. El mismo Presidente hizo todo ¿Dónde quedó la junta de aclaraciones para decidir las razones técnicas y/o jurídicas para descalificar a las 4 empresas? ¿Comparecieron los representantes de las empresas participantes a la junta de aclaraciones? ¿Dónde quedó la titular de la Secretaría de la Función Pública? Nada se sabe, simplemente el Presidente de la República, con su característica que lo identifica, siendo a la vez vocero de la Presidencia, informa que no cumplieron los licitantes y la obra se asigna de manera directa a Pemex y a la Secretaria de Energía, como la responsable de conducir los trabajos; con el atractivo, sin prueba alguna que lo respalde, que habrá un ahorro millonario. La obra presupuestada en 8 mil millones de dólares (aproximadamente) fue refutada por el Subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, quien desde Inglaterra aseguró que no había dinero para esa obra, lo que por supuesto tuvo que corregir el mismo López Obrador. En definitiva, algo no anda bien con esa obra.

Por si lo anterior no fuese suficiente, el presidente de la Comisión de Energía en el Senado, Armando Guadiana Tijerina, le resta importancia a la realización de la obra de la refinería, al asegurar que no tiene ningún chiste que por un lado entre petróleo crudo y por el otro salga el combustible. El mismo criterio simplista de López Obrador, cuando aseguraba que extraer petróleo del subsuelo no tenía ningún chiste perforar u hoyo y sacar petróleo. Así los del gobierno de la Cuarta Transformación. Habrá que poner toda la atención en el asunto de Pemex, pues muchos de los problemas económicos de las restricciones de gasto del gobierno federal son por esa empresa; aparentemente hay ahorros de dinero público, pero se va directo al hoyo sin fondo de la Paraestal. El Presidente de la República está dispuesto a “quebrar la economía nacional” con tal de cumplir el capricho de construir la refinería a cómo de lugar y “tope donde tope”. No le ha interesado violentar todas las normas legales, entre ellas las ambientales, con tal de producir combustible no renovable y generar mayor calentamiento global.

Derivado de la evidente falta de dinero, a principios de año el Presidente afirmó que su refinería de Dos Bocas tendría la capacidad de procesar 340 barriles diarios de petróleo crudo, con tecnología de punta. Ahora resulta que no será así, que apenas podrá procesar 170 mil barriles diarios y no los 340 mil que afirmó con anterioridad. No dio justificación alguna del cambio radical y la enorme baja de procesamiento del petróleo. Por supuesto que ello es derivado de la falta de dinero, el cual ha comprometido en sus programas sociales de apoyos directo en efectivo a los más de 20 millones de beneficiarios, los que, por cierto, a 5 meses de ejercicio fiscal, nada han recibido, dicho por voz de varios beneficiarios que recibían apoyos en el sexenio pasado, personas de 65 y más; ahora no reciben nada, apenas les cambiaron la tarjera de depósito que en lo sucesivo manejará Salinas Pliego, dueño de Televisión Azteca.

@HectorParraR
Héctor Parra Rodríguez

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