Análisis y Reflexiones: Improcedente la desaparición de poderes, ¿Procede destituir a López Obrador?

Por cuarta ocasión los políticos se entretienen y entretienen a los interesados en la política, así como a los medios de comunicación, con inviables procedimientos de anticipación fallida de desaparición de poderes en 4 Estados. Primero fue Baja California, con aquello del abuso de poder de la Legislatura Local, que inconstitucionalmente amplió el periodo de gobierno del espurio  Jaime Bonilla Valdez, por medio de una reforma a los artículos transitorios de la Constitución de ese Estado. Después continuó la intentona en el Estado de Veracruz, por el exceso de violencia que se vive en esa entidad Federativa, además de la inestabilidad política. En represalia a inviables juegos de la desaparición de poderes, ahora le tocó a Morena, entrarle a la ficción legal de pretender desaparecer los poderes en Estados gobernados por el PAN, en Tamaulipas y Guanajuato. Por lo pronto hay empate; los 2 primeros son gobernados por Morena. Nada para nadie ni antes ni después.

Lo he comentado en anteriores columnas que en ninguno de los supuestos se cumplen los extremos establecidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 76, fracción V. Facultad exclusiva del Senado de la República. Para ello necesitan la votación calificada y nadie la tiene. Aún así, no se reúnen los requisitos para declarar la desaparición de poderes en esas 4 entidades federativas ¿Se imagina que el Senado de la República lo hiciera? Tendría que desaparecer a la mayoría de los poderes de otros estados y, sobre todo, el federal, sí, el Poder Ejecutivo Federal, cuyo Presidente está ocasionando un sinnúmero de problemas en toda la República Mexicana, gobierno que “comanda” Andrés Manuel López Obrador, incapaz de resolver el más mínimo problema.

La razón que lleva a los promotores de lo imposible, se fundamenta en la extrema violencia que se vive en esos Estados. A los morenistas habría que traerles a la memoria cuando el hoy Presidente de la República, adjudicaba a Enrique Peña Nieto, todos los problemas de violencia que se vivían en bajo las riendas de ese gobierno; bajo esa misma premisa, el ahora responsable es López Obrador, luego entonces él es el responsable de toda la violencia que sufren los extremos del país. El Presidente bufón, Andrés Manuel López, quien pretende terminar con la violencia por medio de expresiones caricaturescas a los delincuentes para que dejen de cometer delitos, como si se tratase de “dardos de convicción mental”, al combatirlos con: “fuchi, guácala”. Al “carajo” los delincuentes. O “pórtense bien”, hagan caso a sus mamacitas. Esa es la política de seguridad pública implementada por el gobierno de la 4T. Por supuesto, mientras López Obrador lanza “tremendas amenazas a los delincuentes”, aquellos se burlan y hacen de las suyas convirtiendo en un camposanto a toda la República Mexicana; matan, violan, secuestran roban combustible de los ductos de la empresa paraestatal del gobierno de la República, etcétera. Total, los delincuentes no hacen caso a las intimidatorias amenazas del Presidente. De tal manera que, las 3 pretensiones de los promoventes de desaparecer los poderes en Veracruz, Guanajuato y Tamaulipas, debieran empezar por desaparecer el poder que ostenta López Obrador, por el fracaso tremendo en el combate a la delincuencia y su ineptitud para gobernar. Y no olvidemos que es al único presidente que le autorizaron constitucionalmente usar al Ejército Mexicano para coadyuvar en funciones de seguridad pública, para combatir a los delincuentes; y ni así puede, a estos (a los militares) les ordena no actuar en contra del “pueblo”, dado que los delincuentes, así lo ha manifestado López, también son pueblo, ata a los militares en el duro trabajo de combatir aquello que no está prescrito en sus leyes reglamentarias, pero que, a petición del Presidente, se las impusieron en la Constitución. Además, le crearon a capricho su Guardia Nacional, desaparecieron a la Policía Federal y nada, la delincuencia imparable. Así que, es mucho más fácil quitarle el poder a López Obrador que a 4 gobiernos de los Estados.

Sin embargo, esos procedimientos entretienen a todos. Este día, todos los medios de información, acaparan la nota de la promoción de Morena al Senado de la República, para que apruebe la desaparición de los Poderes en los Estados de Tamaulipas y Veracruz. El objetivo se cumple, acaparan la atención mediática (como el mío), por estar escribiendo estas líneas para ustedes. Todo es una verdadera vacilada de los políticos. Cuando que, nadie cumple cabalmente con su responsabilidad, a pesar de los miles de millones de pesos que se erogan del presupuesto para mantener a las fuerzas policiales. En la Ciudad de México, otro tanto, la violencia se ha incrementado espantosamente, pero la señora Claudia Sheimbaum, como mala política, niega todo (en lugar de confesar y reconocer que están haciendo todos los esfuerzas para disminuir el índice delictivo); parece delincuente ante el juez, niega todo, por aquello de que, todo lo que digas podrá ser usado en tu contra. En unos días, nadie se acordará de las ocurrencias de los morenistas y panistas, quienes tienen otras obligaciones mucho más importantes que hacer y no perder el tiempo en jugar con “polvorita”.

Tienen mucho trabajo. Entre otros, el análisis del 1º informa de López Obrador; o el paquete económico; sin pasar por alto las nefastas leyes de la destrucción de la educación. Analizar los programas fallidos en materia de seguridad pública, hay muchos otros que tampoco funcionan; tal es el caso de obsequiar dinero a millones de personas que nada hacen para alentar el crecimiento de la economía, o el desatino de regalar millones de dólares del presupuesto a 3 países centroamericanos, cuando en México se aprietan en cinturón despidiendo a miles de burócratas por falta de dinero o les bajan en salario; no hay medicinas; no hay inversión y la economía se retrae; tiran a la basura miles de millones de pesos cancelando la obra del un aeropuerto que necesita México; una cauda de ineptitudes del gobierno de la 4T. Todo eso sí constituye causa para destituir a López Obrador y nada sucede, ni sucederá. Estamos en el país del “nuca jamás” ¡Ah! Pero como se entretienen, mientras el país se les va como agua entre las manos a los cínicos políticos que  desgobiernan. No pasarán las inocuas pretensiones de desaparecer los poderes en los 4 estados que he referido. Así de simple.

Héctor Parra Rodríguez
@HectorParraRgz

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